. Publicado el día 17/01/2012
490f86 dijo:Hola a todos.
Después de leer muchos comentarios, lo cierto es que lo mío se me antoja casi una nimiedad, pero para mí personalmente es de suma importancia. Al grano.
Según su médico de cabecera, mi padre, de casi 88 años, sufre una incipiente demencia senil. A juzgar por la edad, nada extraordinario. Algo de historia: mi hermana, con la que el había convivido los últimos 18 años, tras el fallecimiento de mi madre, falleció hace 16 meses. Desde entonces me ocupo de él junto con mi mujer. Vive solo, pero justo al lado. Come cada día en casa con nosotros y nos vemos varias veces al día. Hasta hace alrededor de 10 meses, todavía se venía a dar una vuelta con nosotros, o a comprar, en resumen, salía algo: Tuvo un agravamiento de su insuficiencia venosa en las piernas y, a causa de los dolores, dejó de salir. Desde entonces sólo sale cuando hay que ir al médico y similares, y eso a regañadientes. Fallos de memoria (reciente/medio plazo) y confusión de hechos y tiempos, a la orden del día. En los últimos tiempos, y cada vez peor, dejadez en su aspecto. Desde manchas, llevar una semana entera a misma ropa, no querer ir a la peluquería, no afeitarse hasta, actualmente, carecer de aseo por completo, hasta el punto de emanar entretanto (por primerísima vez) un perceptible "aroma". Todo intento, razonado o no, de hacerle cumplir con las prescripciones médicas (salvo la medicación, que se la doy personalmente), como sea llevar medias de compresión, beber suficiente, etc, llevarlo al peluquero o al podólogo o traer uno a casa, rogarle cumplir con la mínima higiene personal... todo en vano. Enfados, terquedad y nada más. Además, hace dos días, tenía el horno a toda potencia convencido de que sin tocar los mandos del horno no funciona la vitrocerámica. Total, que lo cierto es que no sé qué hacer. Incluso contratar a un cuidador sería a priori una empresa imposible, porque se negaría en redondo a aceptarlo/a.
Para empeorarlo, estamos ahora ante la tesitura de tener que emigrar. Si nos lo llevamos con nosotros y empeora hasta el punto de tener que ingresar en una residencia, no tendrá siquiera la opción de ver la televisión o hablar con alguien en su idioma. Si no, tendrá que ingresar aquí en una residencia, pero eso probablemente significase para mí despedirme de él, pues es improbable que pudiese venir en meses, quizás años.
En fin, que probablemente de puro árbol no veo el bosque, y me encuentro ante una situación que, en este momento y encima junto a otras, ostensiblemente me desborda. Por ello, cualquier consejo, idea o experiencia se agradece profundamente.
Gracias y un abrazo.