. Publicado el día 16/12/2010
43e420 dijo:Hola a todos.
Estoy leyendo los malos tratos a nuestros mayores… penoso e incomprensible, pues todos con “mucha suerte si llegamos a mayores” seremos indefensos y mi pregunta es ¿nos gustaría ser mal tratados física o sicológicamente en nuestra vejez?.
Me hago esa pregunta, pues cuando es joven y puede llegar a hacer todo lo que puede por los hijos, pues… no hay problema, todos te quieren muchísimo, pero en el momento que ya no puedes dar, todo lo contrario necesitas y sobre todo cariño, pues….. hay hijos que es cuando les salen todas las ocupaciones habidas y por haber para no querer ayudar a sus padres.
Mi caso es algo de eso, yo soy hija de una mujer viuda de 80 años, siempre por circunstancias de cercanía, ha criado a la hija de mi hermana, y ha estado en todo momento al lado de ella, yo por la distancia, nunca he podido disfrutar de los privilegios de tener a mi madre al lado.
Pero amigos ahora mi madre es mayor y yo que nunca he tenido beneficios de ninguna clase como mi hermana, soy la que tengo que hacerme cargo de mi madre, y con mucho cariño que lo estoy haciendo, pero lo que más me duele es… mi hermana y mi sobrina (las que siempre se han beneficiado), pues ahora ni se acercan por casa de mi madre, apenas la llaman y desde que papa falleció, nunca se acuerdan que estas fechas son de amor. Jaaaa amor.
La dolencia del mal sicológico que le hacen a mi madre es muy duro, pues aunque mi madre todo lo ve bien, yo se que sufre mucho y sobre todo porque se ve con el cariño y la ayuda de la única hija que jamás ha recibido ninguna ayuda, y no porque no lo necesitara, pues la vida ha sido muy dura con migo, la distancia de mi familia, la partida de un hijo y en fin las desgracias que la vida ya de por si nos manda.
En muchas ocasiones me quedan ganas de denunciarla por daños sicológicos, pero luego pienso que “pobre diabla”, no vale la pena, lo que si me vale la pena es darle todo el cariño que necesita mi madre igual que se lo di a mi padre en toda su enfermedad, que también mi hermana no podía perder la salud ayudando a los demás, y suerte que es una persona que no tiene ninguna obligación y esta prejubilada.
Un saludo a todos y pensar que todos seremos mayores y según creo, lo que damos recibimos.