. Publicado el día 21/01/2009
413802 dijo:En el mes de Noviembre escribí una nota sobre una residencia La Alameda de Azuqueca, donde los familiares se habían quejado del trato dado a los residentes y la empresa les había denunciado, pues bien, hoy puedo anunciaros que no solamente les han dado la razón a los familiares, sino que la empresa tiene que pagar las costas correspondientes.
Adjunto un texto que ha aparecido en el periodico Nueva Alcarria, sobre este tema.
HIJAS CORAJE
Uno de los últimos logros del Estado del Bienestar, es el de las Residencias para Mayores y la Ley de Dependencia. Nuestra comunidad y nuestra provincia tiene una alta proporción de Residencias por habitante. Suelen ser modernas y muy bien dotadas en sus instalaciones. A los políticos les encanta inaugurarlas, pero su gestión posterior prefieren ponerla en manos privadas, bajo diferentes fórmulas. Así se hace en otros sitios y otros paises, pero la opción escogida comporta riesgos que los usuarios comienzan a detectar y denunciar. Riesgos que no son accidentales ni puntuales sino inherentes al modelo, si no se adoptan medidas correctoras. Si estas residencias les salen mas baratas a la administración que las gestionadas por ella misma, y como toda empresa privada ha de obtener beneficio, no se ve cómo van a poder evitarse las deficiencias del servicio y la explotación de sus trabajadores.
El malestar de los usuarios se centra en que el personal que atiende a los mayores en esas residencias, aun siendo en muchos casos excelentes cuidadores, suelen ser insuficientes, están mal pagados, con rotación continua, malestar e insatisfacción, lo que conlleva la sobrecarga y deficiencias en la atención. Esta situación suele agravarse cuando se trata de residencias grandes y con un alto porcentaje de mayores muy dependientes.
Este ha sido el caso de la Residencia La Alameda de Azuqueca en la que las quejas y la insatisfacción de los familares les ha llevado a formar una Asociación denominada Residencias Dignas y a efectuar una serie de quejas y denuncias que han hecho llegar a los medios de comunicación. La empresa ha respondido llevando a esos familiares a los tribunales por atentado a su honor y exigiendo una alta indemnización económica. La juez que ha dictado sentencia ha desestimando las pretensiones de la empresa, obligándola a pagar las costas del juicio, y reconocido que las quejas se ajustan a los hechos y el derecho legítimo de las demandadas a la libertad de expresión y a su difusión por el interés público del asunto.
Esta sentencia es de un gran importancia porque se reconocen las deficiencias de este modelo en este caso particular, pero que es extensible a otros muchos, porque se reconoce el derecho a expresar y difundir las deficiencias en la prestación de los servicios sociales, porque la demanda de la empresa no ha surtido efecto para amedrentar a las demandadas y porque además se han aumentado las ratios de auxiliares hasta un 30%.Toda una medida correctora.
Las demandadas y absuelvas son todas mujeres, las que siempre han estado al cuidado de los mayores, y ahora se hacen fuertes también para exigir una atención debida a sus padres, mientras ellas atienden a sus trabajos. Ellas han sido y son las Hijas Coraje
Teodoro Alonso Concha
alconro@gamail.com